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EL DISCURSO DE ARIEL

El sábado pasado vivimos una noche especial, y sin duda que uno de los puntos altos fue el discurso del Prof. Ariel González. Para nosotros es un placer contar con él como columnista en la Web de la Unión. Y le pedimos que esta columna fuera el texto de su discurso. Gracias Ariel por tus palabras.

 

Intro del sábado: Ariel es pionero del surf en nuestro país. En 1967 viajó al Mundial en Perú, en lo que fue la 1ª participación de Uruguay en eventos internacionales, junto a su amigo Carlos Pardeiro.

En los años 70 y 71 fue Campeón Nacional de Surf, en los primeros Campeonatos Rioplatenses de Surf, realizados en la playa de Manantiales (Maldonado).
Ha publicado tres libros considerados clásicos: “Surfing”,  “He’e Nalu” y “El espíritu de las olas”.

Fue Vice Presidente de la USU en los años 90´s y desde julio de 2013 es columnista en la web de la Unión, donde miles de personas han leído sus columnas a través de Internet.

El surf ha sido, es y será la gran pasión de su vida.

Pedimos un fuerte aplauso para recibir al Prof. Ariel González

 

Prof. Ariel González. Foto Martín OzaProf. Ariel González. Foto Martín Oza

 

20 AÑOS DE USU

Estimados surfistas y amigos:

Agradezco la oportunidad de ser vocero de tantas historias en estos 50 años de surfing uruguayo, parte de los cuales hoy celebramos con la USU.  Digo vocero, porque siento que hay muchas voces que querrían estar y no están. A todos ellos, anónimos que la mayoría no conoce, les quiero agradecer por su minuto de tiempo, voluntades y alegrías.  A Jaime, compañero en la búsqueda del surfing primitivo;  al volcán del Vispo en la mitad de Pocitos, dándonos el fuego para entrarle a los pamperos de Julio;  a la Gallega Mercedes por su infinita paciencia en bancarnos día y noche;  a los incondicionales Tito, Rodi, Lalo y Pino, siempre presentes en los surestes marrones, a los Salvavidas que miraban para otro lado y nos dejaban surfar con bandera roja;  al Gordo Tato, padrino que nos cobijó en La Paloma y el Polonio;  a Luis y Ana por los arrimes a La Olla, a los Pardeiro, compañeros infatigables de remo y viajes, a Pocho y Olguita Caballero, Chato Ortiz de Zeballos, peruanos que abrieron sus puertas y corazones;  a Joey Cabell, y su mágico valle Wainiha, a los pichones Jordi, Carlitos, Fernando, Rina, Conejo, mostrando que la locura se podía contagiar,  a Fermín, Raquel, Julio y Nono, pioneros que con chasis bastante baqueteados, siguen dándole duro.

 

No puedo olvidar a Carlos, Beto, Rodi, Macho, Berugo, Joselo y Jaime que alrededor del fogón, nos elevaron a las estrellas con su música.

 

Tampoco puedo olvidar a los Uwaris de Las Toscas, allí nacieron las primeras tablas nacionales y el surfing moderno con Roberto Damiani.

 

Recordar también, a nuestras compañeras de la vida, que supieron aguantar fríos y soles en playas alejadas.

 

Las primeras competencias con la generación argentina de los tempranos ‘70s, marcaron un posible camino deportivo que aunque interrumpido, pudo concretarse luego con los esfuerzos de Pablo Etchegaray. Isla Margarita y Río de Janeiro fueron los primeros jalones internacionales de la incipiente USU. Más tarde, Canario Vázquez, Marcelo Tato, Willy Barreiro, Bocho Córdoba, Chiche Praderi y otros, continuarían la tarea en La Paloma.

 

En parte de los ‘90s, nos tocó compartir liderazgo con el Gallego Sánchez y Ricardo Cirillo. Allí vimos nacer el potencial de Iturria, Pita, Servetto, Barboza, Furiatti, Glutz, De Sosa, Acosta, Temesio, Lorenti, Pereira, Madrid y Giorgi, entre otros.

Alex Castillo, junto a otros aquí presentes, toma la posta en la década del 2000.

 

Hoy la USU se muestra sólida, con patrocinios estables y representaciones en todos los niveles de la ISA y ALAS. El Campeonato Sudamericano de Luisma, marca un hito histórico en el surfing uruguayo, continuando con aquella primera presea de Martina Lorenti en Río de Janeiro. Felicitamos pues, a esta gestión directriz. Los resultados no vienen solos.

 

Para terminar, deseo compartir un sentimiento con Uds., particularmente con los más jóvenes. El juego y el deporte me ayudaron a desarrollar y revelar el carácter. Descubrí cuán frágil y fuerte puede ser un hombre. Frágil en la cúspide de la victoria y fuerte al intentar trepar desde la derrota.  Frágil, pues el éxito es efímero, no existe camino arriba de la cima, sólo el descenso. Fuerte, pues en el valle, se bebe de la humildad del río que nos incita nuevamente a trepar.

El he’e nalu me sustrajo de la estructura civilizada del deporte y me llevó a los esfuerzos,  miedos y gozos de nuestros abuelos primitivos.  Solamente viviendo en parte lo que ellos vivieron se revela nuestro origen e identidad. Al descubrirlos, nació en mí, un profundo agradecimiento por su legado.  Entre las olas de una playa solitaria, el silencio habla y surge el yo desnudo. No se puede mentir allí.  Inútiles son las caretas de la urbanidad. Es maravilloso el poder purificador y sanador que tiene la Naturaleza.

Y, jóvenes competidores, llegará el día en que las banderas, los altoparlantes, las lycras, los patrocinios, el podio, los trofeos, las fotos, las baterías quedarán atrás.  El corazón irá, pero músculos y huesos no podrán.

Y es allí, donde el he’e nalu volverá con su maravillosa condición lúdica.  Estemos donde estemos, montaña, ciudad o campo, un aroma, una brisa, una nube, nos traerá la vivencia de la ola. Y volveremos, no porque debamos competir, no por la foto o el patrocinio, sino porque el mar nos está llamando, directamente a ese centro mágico que anida en nuestro pecho, que late desde la emoción de la primera ola y que nunca desaparecerá.

Y allí, quizás solos o con esos únicos amigos, rodeados de la paz que solamente un glass puede dar, comenzaremos a descubrir otras realidades.

 

Arriba el he’e nalu!!